lunes, 8 de julio de 2013

Dibujos

Mi cuerpo es mi jaula.
La mente es libre. Se rompe.
Existen varias caras, pero una siempre está llorando.
Hay una persona sentada en mi interior.
Está triste y se tapa la cara.
Es todo esto junto, y sólo pueden salir de los barrotes todas las cosas que me pasan.
(Aclaro: soy la causa de todos mis problemas).
Sólo hay luz al borde del acantilado.
Y se arroja una persona.

Una mujer llorando cristales.
Un cielo con ballenas.
Una cara quitada.
Una bailarina entre medusas.
La guerrera y su caballo.
La mujer mariposa.
El pez.
La sirena.
Las mariposas que salen de la boca, o una abeja, y se alimentan del tocado de flores.
(Entre cabellos vírgenes y un rostro de azúcar).
La mujer que lleva un dragón entre sus brazos.
La niña en su cuarto y el hada en la ventana.
Los niños que clavan sus manos juntos.
Un estanque en una taza de té.
Agujero quemado en papel
Ninfa de ojos negros, y una luna en su frente.


(hace algún tiempo, como lista de dibujos pendientes por hacer)

martes, 2 de julio de 2013

C u c a r a c h A


Enciendo la luz de la cocina y la veo. Ahí, delante de mis ojos. La espanté. Al encender la luz, la espanté. Pero no se da muy por aludida, la señorita. Sigue caminando y se posa en el lugar más alto.
¿Qué?... ¿Qué?
¡!
¡¿Qué vas a hacer?! Me vas a saltar en la cabeza, eso vas a hacer. No. No, ¿eh? Ni lo pienses.
¡!
Sos fea!! Sos muy fea!! Sos espantosa!! ¿Por qué no te vas? Andate. ¿Qué hacés acá?
Me mira desde allá arriba. Se hace mirar. Se exhibe, ella –señorita–, regodeándose en la cima de una caja de arroz, sobre la heladera. Desde allá arriba.
Se mueve, se relame. Se mira a ella misma. Se soba, se mimosea. Se estira, se despereza. Elonga, de verdad  elonga. Hace gimnasia, lo juro. La estoy viendo… De a una pata por vez. Se ayuda con las manos. Se mira otra vez.
Se mira la concha. ¿Se mira la concha?
¡!
Se ríe!! Se ríe, la hija de re mil putas!! La hermana de mil putas!! Y ahora vas a dar a luz otras mil putas más, sobre mi heladera, dentro de la caja de arroz, dentro de la heladera, debajo, detrás, dentro… Dentro del motor, miles de putas más, para que yo no las vea y salgan por las noches, cuando apague la luz.
¿No es cierto?
¡!
¡¿No es cierto?!
Pero te pesqué… Aunque te hagas la linda. Aunque vos te hagas la linda y te pasees, haciendo de cuenta que no le temés a la claridad, yo te pesqué. Aunque esté paralizada por el miedo de verte. Te pesqué. Te vi, ahí.
¡!
Hubiera deseado no verte. Mirá lo que sos. Miren lo que es. ¿Por qué… por qué yo…? ¿Por qué vos a mi…?
¡!------------¡!
Hace ruido, se mueve, se va.
Se va, desaparece… entre la ciudad de cajas y paquetes de galletitas. Como una ciudad, sobre la heladera. Para ella, su madre, sus hermanas, sus hijas y sus futuras nietas.
¡! ¿Vas a parir?... ¿O te estás muriendo? ¿Qué te pasa?
…?
¿Qué te pasa? Contame, charlemos…
¿…
¡!-----¡!-----¡!
¿Por qué… por qué yo… por qué vos a mi…? ¡No, no, no! Salí, fea, sos fea, muy fea, sos muy fea, espantosa. Me das escalofríos. Andate de mi casa.
¡Andate de mi casa!
Yo no sé porque me paralizo de miedo al verte, y no sé por qué vos –a mi- me generás eso. A mí me generás.
Cómo puede ser que no puedas tener hijos y disfrutar de un buen tiempo –tiempo de calidad– con la familia, entre cajas y paquetes de galletitas. De arroz, bizcochitos de grasa, caritas sucias.
Cómo puede ser que me causes tanto.
No podemos estar así. Yo no puedo temerte tanto y volverme de mármol cada vez que te vea; pensando en la oportunidad más certera de accionar con presteza y quitarte la vida en un movimiento. Buscando algo largo para llevar a cabo tu muerte, algo que me aleje de ello lo más que se pueda.
No podemos estar así. No puedo vivir buscando un palo a la mano.
No podemos estar así, no podemos vivir juntas. No quiero verte. No soporto oírte y saber que estas aquí. No resisto sentir tu presencia.
¡!
-------
¿?
No sé a dónde te has metido ahora… Sólo espero que no camines hacia mí. O saltes en mi cabeza.
Mantente alejada. Y ni se te ocurra aparecerte en mi camino hacia el baño.
 Voy a pasar.
 Fea, muy fea.
¡Fea!
No vuelvas.